Cuatro consejos para evitar que tu pareja se convierta en tu compañero de piso

Algunas técnicas para para evitar que la relación tome un camino no deseado con el paso del tiempo

C. B.

Cuando una pareja comienza a vivir junta, es común que ocurra que la relación tome caminos no deseados, en los que la convivencia empieza a devorar la pasión. Por suerte, algunas tácticas pueden ayudar a que tu pareja no acabe convirtiéndose en tu compañero piso, equilibrando la relación y manteniendo viva la llama de la pasión pese al paso del tiempo.

Amor vs. deseo

Aunque puedan parecer conceptos bastante opuestos, el amor y el deseo pueden convivir, pero para que lo hagan en armonía es necesario cultivar la pasión día a día. El deseo se asocia con la aventura, lo incierto, misterioso o incluso arriesgado; por su parte el amor recuerda más a la confianza, la permanencia, la seguridad. El deseo es el que mueve la relación, mientras que el amor es quien la mantiene: ambos son importantes, por lo que es esencial aprender a cultivarlos ambos de forma cotidiana, sobre todo cuando la convivencia y el día a día hacen que sean otras cosas las que nos vinculan a la pareja. Estos consejos, recomendados por expertos, pueden ser de ayuda:

Preservar y cultivar la admiración hacia el otro

Vivir juntos no quiere decir ser la misma persona. Cada uno tiene su personalidad, y es importante conservarla. Las individualidades son importantes para el crecimiento personal, y la atracción más pasional anida precisamente es la admiración por el otro.

Besarse como si no hubiera mañana

Besar es querer, amar, y también desear. Al vivir juntos, la cotidianidad puede haber provocado que hayáis dejado de hacerlo sin daros cuenta. Besaos apasionadamente, como al principio de la relación, para recordar diariamente lo placenteros, íntimos y excitantes que resultan los besos.

El afecto y la amabilidad son básicos

Algunos estudios, entre los que se encuentra el realizado por el psicólogo John Gottman junto a su colega Robert Levenson, han determinado que las parejas que, aunque no lleguen a romper, siguen juntas por motivos totalmente ajenos a la atracción son menos felices. La teoría de Gottman es que el "espíritu de la relación" es básico para la felicidad en pareja: si éste se basa en la generosidad, el apoyo y la amabilidad entre ambos miembros, las posibilidades de que la relación dure son mayores. Por suerte, esto son conceptos que se pueden ejercitar y practicar día a día.

Haced el amor

Varios estudios han relacionado la felicidad en pareja con una vida sexual satisfactoria. Entonces es lógico preguntarse "¿qué fue primero, el huevo o la gallina?". Los estudios no están de acuerdo en este punto, aunque en lo que sí coinciden es en que las parejas felices demuestran ser capaces de mantener una vida sexual activa y satisfactoria por encima de los obstáculos típicos que se encuentran en las relaciones, como el estrés, la falta de tiempo, la llegada de los hijos... etc.

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