José M. Camarero (finanzas.com).-
La reducción del tiempo a apenas un día para conseguir cambiarse a otra compañía, la posible rebaja de precios en llamadas entre diferentes operadores, y la liberalización de la cuota fija son las claves para por los usuarios de telefonía desde el 1 de enero de 2012.
En un mercado con casi 56 millones de líneas móviles repartidas por toda la geografía, otros 11 millones de líneas de banda ancha en los hogares y una portabilidad (cambio de operador) que crece a un ritmo anual del 15 por ciento, cualquier novedad en materia legislativa provoca el interés de los usuarios.
El ejercicio 2012 va a ser clave en varios aspectos que deberían repercutir de forma positiva en la factura del teléfono móvil o del fijo.
Todos los cambios llegarán de la mano de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT), el organismo que regula este sector. Uno de los más importantes será la posibilidad de cambiar de operador de telefonía en apenas un día.
Este servicio será posible a partir del mes de julio, según las estimaciones de la CMT, donde indican que el compromiso es realizarlo «en una jornada laborable», frente a los cuatro días que, como mínimo, deben esperar los usuarios de móvil en la actualidad.
Proceso más ágil
El nuevo plazo será posible porque el proceso de intercambio de datos entre los operadores se acortará sustancialmente. A partir de junio, la cuenta atrás para que se realice una portabilidad comenzará en el momento en el que el cliente alcanza un acuerdo con el nuevo operador para cambiar de compañía.
Es una diferencia importante porque implica que el reloj que dispara los tiempos de la portabilidad se acorta. Antes, la cuenta atrás empezaba cuando el operador receptor grababa la solicitud de cambio en el sistema.
Por ejemplo, si se solicita la portabilidad un lunes, el miércoles siguiente, a partir de 06.00 horas, esa portabilidad debería estar ya realizada.
Hay que tener en cuenta que si el usuario se arrepiente del cambio, tendrá menos tiempo para cancelar la portabilidad. En la actualidad, se puede hacer hasta un día y medio hábil antes de que se realice la ventana de cambio con el operador receptor, mientras que con los nuevos plazos solo se podrá cancelar la solicitud hasta las 14.00 horas del día anterior a que se realice el cambio.
Además, sólo se podrá pedir al nuevo operador que cancele el proceso, mientras que ahora lo pueden hacer tanto la antigua como la nueva compañía. Con esta práctica, la CMT pretende acabar con las cancelaciones fraudulentas que realizan algunos usuarios («slamming» en inglés).
Llamadas a otro operador
¿Y si bajara el precio de las llamadas telefónicas? Es otra de las posibilidades que el regulador se está planteando de cara a 2012. Porque la tendencia de las compañías en los últimos años ha sido la de fomentar las llamadas entre usuarios de la misma operadora, y castigar económicamente a las llamadas de móviles de otras empresas o las de teléfono fijo.
La CMT acaba de proponer en una consulta pública una rebaja para fijar los precios de terminación (los que se cobran las operadoras por llamadas de otras empresas), de entre el 75 y el 80 por ciento, lo que supondría una importante rebaja en la factura final.
La propuesta del regulador establece una rebaja del 75 por ciento para Movistar, Vodafone y Orange, que pasaría de 4 a 1,9 céntimos de euro por minuto. En el caso de Yoigo, la rebaja alcanzaría el 80 por ciento con respecto a los 4,98 céntimos de euro actuales. Esos nuevos precios durarían hasta 2014.
Sin embargo, los propios operadores ya se han apresurado a indicar que se trataría de una «bajada artificial» de los precios y, sobre todo, que sería «muy difícil» para las empresas recuperar los costes asumidos en cada llamada.
La tercera novedad, que también tendría su reflejo en la factura del teléfono, está relacionada con la telefonía fija. Actualmente, los usuarios deben abonar 13,97 euros al mes en concepto de cuota de abono. Esta tarifa fija, que se encuentra congelada desde 2009 y que también lo estará en 2012, es el único mercado minorista regulado en España, después de que el Ministerio de Industria delegara las competencias a la CMT en el año 2006. Fue en el año 2009 cuando, precisamente, se liberalizó la cuota de conexión. Y ése es el objetivo ahora de la CMT con respecto a la de abono.
La factura final se rebajaría, porque cada compañía establecería el precio de la cuota fija del teléfono móvil. En la actualidad, algunas operadoras incluyen este coste dentro de la cuota mensual durante los primeros meses de un nuevo contrato. Aunque, con el paso de los meses, es finalmente el cliente quien debe abonarla.
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