Así podría llevarte un décimo de lotería a la cárcel

Así podría llevarte un décimo de lotería a la cárcel

Incumplir la promesa de compartirlo, falsificarlo o robarlo son delitos que podrían enviarte a prisión

C. B.

Con la llegada de la Navidad viene también la esperada Lotería de Navidad. Y con ella, la tradición de compartir los décimos con familiares, amigos y compañeros. Pero comprar lotería, y sobre todo compartirla, conlleva riesgos para los participantes. Para evitarte problemas estas fiestas, lo mejor es tener en cuenta los siguientes delitos asociados a este juego de azar que podrían llevarte a la cárcel.

El peligro de compartir un décimo

Compartir un décimo conlleva riesgos para todos los involucrados. Y es que, si en última instancia, alguno de los participantes decide quedarse con todo el premio que había prometido compartir, además de un gran problema en la futura relación con los otros implicados, podría constituir un delito de apropiación indebida.

Si los demás implicados pueden demostrar que el décimo era compartido el delito se castiga con penas de prisión de 6 meses hasta 3 años, siempre que el importe indebidamente apropiado exceda los 400 euros. De lo contrario, todo quedará en una multa.

El premio, al portador

Debes tener en cuenta que en la lotería, el premio siempre es al portador, y por lo tanto lo cobra quien tiene el décimo en su poder. Para evitar problemas, lo mejor que podéis hacer cuando decidáis compartir un décimo es dejar plasmado el acuerdo al que habéis llegado en un documento firmado. En caso de que resulte premiado y haya problemas en el reparto, todos los participantes podrán demostrar que el décimo era compartido.

Robo de décimos

Quitar a otra personas un décimo de lotería también es delito, aunque puede ser de tipos distintos dependiendo de si el robo se produce antes o después del sorteo. Si se produce antes sería considerado un leve delito de hurto, siempre que no se empleara la fuerza o la intimidación para hacerse con el mismo.

Por otro lado, si el robo se produce después del sorteo y de que el décimo haya resultado premiado, y el valor de lo sustraído es superior a 400 euros puede conllevar una pena de 6 a 18 meses de prisión. Si el valor es inferior a 400 euros la pena seguirá siendo una multa, como en el caso anterior. Sin embargo si para sustraer el décimo se emplea la fuerza -como romper de una cerradura o forzar un cajón- o la intimidación, entonces constituiría un delito de robo penado con 2 a 5 años de cárcel.

Si eres la víctima

En cuanto te percates de que tu décimo ha desaparecido debes denunciar el hecho ante la Policía Nacional. Para ello es necesario identificar el número, la serie y la fracción, así como el sorteo de que se trata, por lo que es muy recomendable guardar una copia o fotocopia del mismo, o tener los datos apuntados en algún lugar. Así se podrá evitar que el décimo en cuestión pueda ser cobrado hasta que el juez dictamine sobre el caso. No olvides enviar una copia de la denuncia y la orden judicial a Loterías y Apuestas del Estado para notificarles.

Falsificación de décimos

Ya sean premiados o participaciones, está penado falsificar los décimos. Se considera fraude tener un décimo original y cambiar alguna de sus cifras o alterar el documento de cualquier forma, así como simular un documento o parte de él de manera que induzca al error sobre su autenticidad.

La venta de boletos falsificados, también ilegal

Asimismo, es delito vender un décimo fraudulento o alterado a un tercero a sabiendas de su falsedad, aunque no se haya participado activamente en la falsificación del mismo. Las penas pueden ser de entre 6 meses y 3 años de prisión, y las multas de 6 a 12 meses.

Blanqueo de dinero

El blanqueo de dinero en relación a los décimos de lotería también es delito. La conocida práctica para evadir impuestos que consiste en ofrecer al propietario del décimo una cantidad superior de dinero a la que corresponde al boleto premiado para hacerse con él y así simular que se ha ganado la lotería con el objetivo de legalizar un dinero acumulado. En estos casos ambos participantes -tanto quien lo compra como quien lo vende- estarían cometiendo un delito contra la Hacienda Pública que podría ser penado con prisión o multa dependiendo de la cantidad de dinero de que se trate.

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