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Las claves de la comisión por la retirada de efectivo en los cajeros

Todas las claves de la comisión por la retirada de efectivo en cajeros
/ EFE
  • Guía para entender el nuevo modelo de cobro de comisiones de los bancos por sacar dinero de sus cajeros automáticos aprobado por el Gobierno

En los últimos meses se ha producido un cambio en el sistema habitual de cobro de comisiones por la retirada de efectivo en los cajeros automáticos. Este cambio ha venido motivado por algunas decisiones por parte de algunas entidades, como Caixa Bank, BBVA o Banco Santander.

Anteriormente los clientes debían abonar una comisión a la entidad emisora de su tarjeta por sacar dinero del cajero. Pero a raíz de este cambio en las politícas comerciales de algunas entidades, además de dicha comisión los clientes deberán abonar otra adicional a la entidad propietaria del cajero utilizado.

El pasado 3 de octubre de 2015 se publicó en el Boletín Oficial del Estado el Real Decreto Ley 11/2015 por el cual se regulan las comisiones de los bancos por la extacción de dinero en efectivos en los cojeros automáticos de entidades ajenas al banco emisor de la tarjeta. Este Real Decreto modifica la Ley 16/2009, de 13 de noviembre, y establece un nuevo modelo de cobro de comisiones por la retirada de efectivo. Puedes consultar el documento aquí.

¿Quién puede cobrar una comisión al cliente?

Hasta ahora había dos posibilidades. La primera era que el propietario del cajero hiciera un cobro directo por la utilización del mismo, como es el caso de Caixa Bank, y como habían anunciado Banco Santander y BBVA. La segunda posibilidad era que el emisor de la tarjeta cobrase a sus clientes, como hace el resto de entidades. Pero de esta forma, podía darse el caso de que un usuario tuviera que pagar dos veces por la misma operación, que es precisamente lo que trata de evitar el Gobierno con esta nueva ley.

Con esta nueva regulación la entidad propietaria del cajero no podrá exigir comisión alguna al usuario del servicio ni repercutirle gastos, pero sí podrá exigirla a la entidad emisora de la tarjeta.

Es decir, que el único que puede cobrar una comisión al cliente es el banco emisor de la tarjeta. La entidad propietaria del cajero automático no podrá cobrar comisión directamente al usuario por la utilización del mismo, aunque si podrá cobrarla al banco emisor de la tarjeta utilizada.

¿A cuánto asciende la comisión?

El Gobierno no ha establecido la cantidad que los bancos podrán cobrar por la utilización de sus cajeros, por lo que las entidades pueden fijar la tasa que quieran.

Las negociaciones por las cantidades a cobrar están en manos de los bancos, pero la ley establece que de no llegarse a ningún acuerdo, las entidades podrán cobrar lo que estimen oportuno, siempre que sea el mismo importe para todo el territorio nacional y que dicho importe sea comunicado al usuario en el momento de la retirada.

Caixa Bank, BBVA y Banco Santander habían anunciado una comisión de dos euros para los no clientes que utilizaran sus cajeros automáticos, por lo que es posible que ahora, al no poder cobrarla directamente a los usuarios, pasen la factura a las entidades emisoras de las tarjetas, las cuales tendrán que decidir qué porcentaje repercuten en sus clientes.

¿Puede mi banco repercutir esa comisión en mí?

Esto depende de la entidad. El banco emisor de la tarjeta puede asumir el importe de la comisión, o repercutir total o parcialmente dicho importe a sus clientes.

¿Y cobrarme una comisión extra?

El importe máximo que puede trasladar la entidad emisora de las tarjetas a sus clientes es la comisión que cobra el cajero automático en cuestión por las retiradas de efectivo a débito. Esto impide que el banco del que es cliente el usuario haga un cobro adicional a sus clientes en concepto de gestión.

En los casos en los que se trate de retiradas a crédito, el banco emisor de la tarjetas puede cobrar una comisión extra por la concesión de crédito.