5 alimentos que no son lo que parecen

5 alimentos que no son lo que parecen

El etiquetado a veces puede ser confuso e inducir al error

C. B.

No siempre comemos lo que creemos que estamos comiendo. Aunque pienses que no es tu caso, seguro que alguna vez compraste algún producto pensando que era una cosa, pero luego resultó ser otra. El etiquetado a veces puede ser confuso, por lo que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) elaboró una lista de 10 términos que deben hacernos desconfiar de una etiqueta. También es especialmente importante saber cómo leer correctamente la etiqueta nutricional de los alimentos.

La OCU también ha alertado en numerosas ocasiones de los productos que parecen ser una cosa, pero que luego resultan ser algo distinto. Estos son algunos ejemplos:

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Zumos que no son zumos

Cambiar los refrescos por los zumos está muy bien, siempre que sepamos qué estamos consumiendo: y es que algunos productos que parecen zumos son en realidad néctar. Como explica la OCU, solo la mitad de un néctar es zumo, la otra mitad es azúcar con agua. La clave para diferenciarlos es fijarse menos en la foto y más en la letra pequeña.

  • 2

York que no es jamón

La OCU explica que la denominación "York" no tiene por qué ser jamón, sino que puede tratarse de otras carnes provenientes del cerdo. El método de preparación será el mismo, pero la materia prima puede provenir de piezas menos nobles y más económicas. Otro ejemplo es el jamón cocido cuyo etiquetado dice que es "extra jugoso". Según recoge la OCU, en contra de lo que pueda parecer, es de menor calidad pues contiene más agua y menos jamón.

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Queso que no es queso

Seguro que alguna vez has visto productos cuya etiqueta dice "rallado para gratinar" o "lonchas de sandwich". Evitar añadir la palabra "queso", que todos damos por sentada, pero puede no ser así. Tal y como explica la OCU, en muchas ocasiones se trata de productos lácteos con grasas vegetales (más baratas que la grasa láctea).

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Carne picada que no es solo carne

De forma similar al caso del queso, algunas bandejas de carne picada son en realidad preparados. Esto quiere decir que un porcentaje sí es carne, pero el resto son proteína de soja, conservantes, colorantes... Son más baratas, pero tiene sentido pues no todo lo que contienen es carne. Por eso la OCU elaboró un estudio y recomienda no comprar algunas marcas.

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Calamares que no son de calamar

Algunos productos, como los aros a la romana, no son calamar sino pota. Aunque es un alimento parecido, la OCU recuerda que se trata de otra especie, cuyo producto suele ser más grande y más duro que se somete a procesado con agua y fosfatos para blanquearlo y conseguir que sea más tierno. Como en el caso anterior, son productos más baratos que el calamar.

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