5 cosas que evitar al despertarte cuando debas madrugar

TRUCOS Y CONSEJOS

Algunos sencillos consejos sobre qué no hacer para conseguir despertar más rápido, mejor y con más energía

C. B.

Comenzar bien el día puede volverse más y más complicado cuando la rutina nos obliga a sufrir esos odiados madrugones. Sin embargo, por muy cuesta arriba que se nos haga, hay trucos que pueden ayudarnos a sobrellevar mejor estas situaciones. Se trata de hábitos comunes y sencillos, pero que pueden cambiar por completo el sufrimiento al despertarse y la productividad de las mañanas. Estas son algunas de las claves a evitar:

  • 1

Retrasar el despertador

Cuando suene la alarma, no dudes, y levántate a la primera. Por muy tentador que pueda resultar darle al botón de "retrasar" y dormir plácidamente 10 minutos más, debes saber que esto no te beneficiará en absoluto: hacerlo no provocará que te cueste más despertarse después, sino que además solo conseguirás levantarte "atontado" y mucho menos fresco.

  • 2

Evitar la luz

Aunque parece cómodo levantarse y comenzar a prepararse con poca luz, no lo hagas: estarás enviando una señal errónea a tu cuerpo, indicándole que todavía es momento de dormir por lo que te costará más espabilar. Lo mejor es ir a la ventana en cuánto te levantes de la cama y abras para dejar entrar los rayos del sol, pues éstos contribuirán a activar tu cuerpo y tu mente.

  • 3

Dejar la cama sin hacer

Evita dejar la cama desastrada y revuelta. Según Charles Duhigg, autor de 'The power of habits' (El poder de los hábitos) es bueno acostumbrarse a hacer la cama poco después de levantarnos, pues genera una reacción en cadena de otras acciones o tareas durante el día.

  • 4

Revisar el correo

Dar un repaso a la bandeja de entrada del correo electrónico por la mañana es una buena idea, sin embargo hacerlo mientras todavía te encuentras en la cama no es la mejor opción. Espera a estar despejado y sobre todo a haberte levantado de la cama, pues de lo contrario acabarás pasando más tiempo del necesario relativamente inmóvil y no empezarás el día con buen pie.

  • 5

No desperezarte

Permanecer en la cama largo rato sin estirar no es buena idea. Según Amy Cuddy, psicóloga de Harvard, estirar bien mientras todavía se está en la cama contribuye a aumentar la confianza y ayuda a enfrentarse mejor al día a día. Retrasar el despertador no es buena idea, pero levantarse como un resorte en cuanto suena tampoco lo es. Antes de abandonar la cama extiende los miembros de tu cuerpo, en especial los brazos, para liberarlos del entumecimiento. Mantén tensos tus músculos durante un rato después de dormir y verás como sientes más energía cuando te levantes.

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