¿Es legal compartir capturas de conversaciones de WhatsApp?

¿Qué es delito y qué no? En algunos casos, hacerlo puede salir muy caro

C. B.

Whatsapp se ha convertido en una de las herramientas más extendidas utilizadas por las personas para comunicarse entre ellas. Ya forma parte de nuestro día a día, la utilizamos a todas horas, para hablar tanto con compañeros de trabajo como con amigos, familiares o con la pareja. De ahí que compartir con otros capturas de pantalla de conversaciones se haya vuelto el pan de cada día: y es que pedir consejo a un amigo sobre una tercera persona o acompañar un cotilleo de un pantallazo a la conversación es una práctica ya habitual. Y si el contenido del mensaje es sexual o bochornoso en cualquier sentido, las probabilidades de que se propague se multiplican.

El problema es que se ha convertido en algo tan habitual que muchas veces no somos conscientes de que, pese a que se trate de una conversación privada por Whatsapp, sigue siendo privada. Y ¿dónde deja eso el derecho a la intimidad y al honor? ¿Dónde se ponen los límites?

Las leyes se están adaptando

Estos nuevos modelos de comunicación traen consigo la adaptación de las leyes, por lo que en la actualidad existe un gran desconocimiento sobre dónde están situados los límites. Hay casos en los que compartir conversaciones privadas ha sido considerado delito por parte de la justicia, pero al mismo tiempo es una práctica tan habitual que surgen las dudas.

Qué es delito y qué no

Compartir una captura de pantalla con un amigo no es ilegal siempre que quien la comparta sea uno de los interlocutores, es decir, que quien la comparta participe activamente en la conversación. Pero no hay que olvidar que si el contenido que se comparte puede chocar con el derecho al honor de la otra persona, entonces sí podría ser constitutivo de delito. Y en ese caso, si esa persona decidiera denunciarnos, podríamos vernos en un problema.

Por otro lado, compartir capturas de pantalla de conversaciones en las que uno no interviene sin consentimiento expreso de los participantes sí es un delito. Aunque una de las personas que han participado en la conversación te haya enviado previamente la captura, por lo que podríamos considerar que nos ha cedido el pantallazo, pero se podría considerar descubrimiento y revelación de secretos.

También hay una diferencia entre enseñar la captura de la conversación de terceros a una persona y compartirla en redes sociales. Al publicarla en redes sociales se consideraría que se ha difundido, y en ese sentido el alcance obtenido por la publicación sería decisivo en la gravedad del delito y la sentencia.

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