7 problemas típicos de Android y cómo solucionarlos tú mismo

Una batería que se gasta muy rápidamente, una interfaz que va a trompicones o el calentamiento del terminal suelen ser incidentes comunes

C. B.

Pese a la evolución de la tecnología y las mejoras en la fluidez de la experiencia de usabilidad, los smartphones continúan presentando algún que otro contratiempo. La batería se gasta muy rápidamente, la interfaz va a trompicones, el teléfono se calienta fácilmente... Estos son algunos de los problemas típicos que podemos encontrarnos en nuestro terminal Android y cómo solucionarlos de forma sencilla.

La batería dura demasiado poco

Cuando esto ocurre, solemos recurrir a opciones como desactivar las conexiones Wi-Fi o la localizción. Pero lo cierto es que generalmente, cuando la batería se consume demasiado rápido esto suele deberse a que hay un app trabajando en segundo plano que está consumiéndola. Para solucionarlo podemos acceder a los parámetros de la batería desde el menu de configuración de Android y comprobar qué app está acabando con la batería. Si pese a cerrar las aplicaciones que más consumen el problema persiste, lo más probable es que se deba a un 'bug' imprevisto, ante lo cual reiniciar el sistema acaba con el problema en casi todos los casos. Si la batería sigue durando demasiado poco, es posible que esté dañada, para lo cual lo mejor es mandar el teléfono a reparar.

La interfaz no va fluida

Es uno de los problemas más comunes, sobre todo en los terminales de gama más baja que no tienen mucha RAM o un buen procesador. Podemos inspeccionar la memoria del sistema para comprobar qué apps están consumiéndola, y si cerrándolas no se soluciona el problema podemos probar a borrar la memoria caché de forma manual a través del menu 'Configuración' > 'Almacenamiento' (una sencilla búsqueda en Internet te mostrará cómo hacerlo en más detalle).

Si tienes apps almacenadas en la tarjeta microSD, el problema también puede deberse a esto. Las tarjetas son ideales para aumentar la memoria, pero el acceso es mucho más lento que el de la memoria interna del teléfono.

El móvil se calienta

Aunque puede deberse a varios motivos, si no estás utilizando un app particularmente exigente o un juego con buenos gráficos, puede deberse a algún problema inesperado. Las apps de cámara suelen exigir bastante a los terminales, así como determinados juegos. Prueba a cerrar algunas de ellas a ver si mejora, los pasos de los dos problemas anteriores pueden ser de utilidad. Una funda de mala calidad también puede estar detrás de este recalentamiento repentino, prueba a quitarla durante un día para comprobar que no es la causante. Recuerda también utilizar un cargador original, pues los de imitación son más baratos pero pueden fomentar el calentamiento del terminal. Si el problema no se soluciona con estos trucos, lo mejor es acudir al servicio técnico para que revise el terminal en busca de otros problemas, como un defecto en la batería, por ejemplo.

Apps que se cuelgan

Este fallo suele ser causado por problemas de memoria, aunque reiniciar el teléfono o reinstalar la app suelen solucionarlo. También puede ser debido a que la versión de la app tiene algún fallo o que la última actualización no es compatible con nuestro teléfono. Para arreglarlo puedes descargar una versión anterior y probar a instalarla, y si funciona mejor y las diferencias no son muy exageradas puedes utilizar esa.

Contactos duplicados

Es algo molesto, y por desgracia bastante común. Por suerte puede solucionarse de forma sencilla buscando la opción para "agrupar contactos" o "eliminar duplicados", que se encuentra en casi todos los terminales. Otra buena opción, si tienes tus contactos sincronizados con Gmail, es acceder directamente desde el navegador del ordenador y poner un poco de orden desde la sección "Duplicados".

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