Señales inconfundibles de que toca jubilar el ordenador

TECNOLOGÍA

¿Cuándo es conveniente dejar de invertir tiempo y dinero en él y cambiarlo por uno nuevo?

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Por suerte o por desgracia -depende para quién-, los ordenadores no duran eternamente. Llega un punto en que el dispositivo se queda obsoleto y ya no da más de sí, momento en el que deberemos pensar en cambiarlo por otro nuevo. El problema es que, a veces, el instinto de amortizar nuestra compra nos puede jugar una mala pasada: seguimos pensando "puedo aguantarlo unos meses más", y así pasa el tiempo sin que hayamos renovado nuestra herramienta de trabajo.

Si formas parte de esas personas a las que les gusta explotar al máximo su portátil o torre y no acaban de decidirse a jubilarlo, te enumeramos algunas señales inequívocas de que tu dispositivo está más que amortizado y tienes luz verde para cambiarlo:

Pasas más tiempo poniéndolo a punto que trabajando

Si necesitas emplear más tiempo arreglándolo que utilizándolo, es una señal certera de que algo no va bien. Repararlo o ponerlo suele suponer una inversión importante de tiempo (si lo haces tú mismo) o de dinero (si lo llevas a una tienda especializada). Invertir en los ordenadores, igual que en los coches, es una buena opción si vamos a amortizar las mejoras, pero a la larga tendremos que cambiarlo por uno nuevo y llega un momento en que no es rentable invertir tiempo ni dinero en él.

No puedes instalar la última versión del sistema operativo

Es la señal más clara. Si tu ordenador no soporta las actualizaciones es la señal definitiva de que debes cambiarlo por uno nuevo, pues esto significa no es capaz de amoldarse a las nuevas tecnologías. Se trata de un problema que no puede solucionarse sin invertir grandes sumas de dinero si se trata de una torre (para lo que habría que comprar e instalar nuevas piezas) y que es casi imposible de solventar en el caso de los portátiles (pues casi todo va anclado a la placa base, por lo que habría que cambiarla entera).

No dejas de borrar archivos y te sigue faltando espacio de almacenamiento

No sabes cómo ocurre, y aunque cuando lo compraste el disco duro te parecía inagotable, ahora no haces más que borrar archivos pero tu almacenamiento siempre está lleno. Te ves obligado a prescindir de un programa para instalar otro nuevo, o a borrar archivos para poder guardar nuevos. Aunque puedes cambiar el disco duro por otro mayor, si tu ordenador ya tiene varios años puedes plantearte renovarlo.

Parece un avión

Esa ausencia de ruido al utilizarlo de la que gozaste durante años ha desaparecido. El disco duro y sobre todo los ventiladores tratando de luchar contra el sobrecalentamiento hacen tanto ruido que ahora parece que para utilizar tu ordenador necesites llevar cascos de obra, pues parece un avión.

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