¿«Spam» o «scam»? Qué es qué y cómo protegerse

¿«Spam» o «scam»? Qué es qué y cómo protegerse

En las bandejas de entrada de correo electrónico se mezclan publicidad no deseada y fraudes, por lo que es importante aprender a diferenciarlos

C. B.

Las bandejas de entrada del correo electrónico se llenan a diario de mensajes no deseados. Recibimos correos de empresas que no conocemos, no sabemos de dónde han sacado nuestra dirección de correo y desconocemos por completo por qué nos escriben. Hemos entrado de pleno en el mundo del spam y el scam. Pero, ¿sabrías diferenciar uno de otro? Ambos son similares, pero los peligros que uno y otro pueden provocar son distintos. Por ello la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha querido explicar la diferencia entre ellos y cómo pueden protegerse los usuarios.

El «spam», publicidad a destajo

El spam se refiere a los anuncios espontáneos que llegan mayoritariamente a través del correo electrónico , aunque también pueden recibirse por medio de las plataformas de mensajería instantánea, SMS o chats de redes sociales.

Podríamos definir el spam como el equivalente al buzoneo que recibimos en nuestro correo postal, es decir, la publicidad que acaba en nuestro buzón que no viene dirigida directamente a nosotros (no tiene destinatario concreto), sino que se introduce indiscriminadamente en todos los buzones.

Suelen enviarse a muchos destinatarios a la vez y no tienen ningún interés para quien los recibe. Muchos gestores de correo electrónico los clasifican directamente como spam y los envían a la carpeta destinada a tal efecto -llamada 'spam' o 'correo no deseado', que los usuarios deben vaciar cada cierto tiempo.

El «scam», más peligroso

La palabra 'scam' es un término anglosajón que se emplea familiarmente para referirse a las estafas por medios electrónicos. Se usa para definir los intentos de estafa a través de un correo electrónico fraudulento (o páginas web fraudulentas).

Este tipo de mensajes son similares a los anteriores, excepto porque están especialmente pensados para estafar a sus receptores. Se trata de correos destinados a interceptar datos personales, información bancaria o de tarjetas de crédito, y contraseñas de cuentas. El ejemplo más común es el conocido "phishing", que invita a visitar una página web fraudulenta para estafar de alguna manera a las víctimas que caigan en la trampa.

Además de por correo electrónico, el 'scam' puede llegar a las víctimas potenciales a través de llamadas telefónicas, en las que se solicitan ciertos datos de acceso para recabar información personal; o mediante 'malware' que se instala en los ordenadores para robar contraseñas o secuestrar datos.

¿Cómo evitarlos?

Tanto la OCU como la OSI han alertado en numerosas ocasiones sobre los peligros de estas estafas. Recomiendan sospechar de cualquier e-mail extraño, sobre todo aquellos que contengan faltas de ortografía o que soliciten datos personales. Aquí encontrarás algunos consejos para evitar las estafas en la red.

 

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