Pura física. Las leyes que gobiernan el mundo que nos rodea son las mismas que determinan el consumo de combustible de un automóvil. Un coche grande y pesado siempre gastará más que un liviano utilitario, y una conducción a golpe de violentos acelerones nos convertirá en los mejores clientes de la estación de servicio más próxima.
Tras encenderse todas las alarmas ante un eventual problema de aprovisionamiento de crudo por la inestabilidad del norte de África, el Gobierno sacó a la luz una panoplia de medidas destinadas a ahorrar combustible. La primera y más polémica fue la limitación de la velocidad máxima a 110 por hora, pero se barajaron otras como un plan para subvencionar neumáticos que contribuyen al ahorro de combustible e incluso se habló de otras medidas de carácter restrictivo que están en línea con las que aplican otros países y que van de la prohibición de circular a los vehículos con más años (los que más gastan) a la fórmula de alternar las matrículas: un día solo pueden salir a la carretera los coches con números pares, y al siguiente, los impares.
Nociones básicas
La mayoría de los automovilistas procura sacar el máximo rendimiento a cada gota de carburante con un estilo de conducción dictado por las normas del sentido común.
Son nociones básicas adquiridas como resultado de la experiencia al volante que se pueden perfeccionar con la adopción de sencillas técnicas de conducción que suponen ahorros de carburante de hasta el 15%.
¿Y cuáles son esas técnicas de ahorro?
1- Ojo a la presión de las ruedas
Vigilar las presiones e inflar un par de décimas más las ruedas hará el coche algo más incómodo, pero también consumirá menos, y unos neumáticos nuevos de tipo «ecológico» reducen el consumo.
2- Cumplir los plazos de revisión
Las revisiones del coche deben estar al día y debemos echar el mejor aceite posible. Así se ahorra en combustible y también en averías. De cara a su revisión busque las promociones de los concesionarios y talleres e instale siempre primeras marcas.
Elementos como el filtro de aire pueden hacer que el gasto de carburante se dispare si obstaculizan la ‘respiración’ del motor.
3- Lo de dar acelerones nada más arrancar en parado no tiene sentido. Conviene emprender camino en cuanto el motor haya empezado a girar.
4- Que el motor funcione la mayor parte del tiempo a bajas revoluciones y para ello hay que recurrir a las velocidades largas. La primera solo se engrana para las salidas y a partir de los 30 km/h conviene meter la tercera. Cada vehículo es un mundo, pero la regla sería procurar llevar los coches de gasolina entre 2.000 y 2.500 revoluciones y los de gasóleo, entre 1.500 y 2.000. No circular en punto muerto.
5- La anticipación es otro de los pilares de la conducción económica. Nada de acelerar cuando sabemos que se aproxima un cruce o un semáforo que va a cambiar de color. La velocidad debe ser constante y deben desterrarse los golpes bruscos tanto al arrancar como al parar. La mejor forma de aplicar esa norma es mantener una distancia de seguridad con el coche que nos precede.
6- Recurrir al motor para aminorar la velocidad es otro de los ‘trucos’ que se enseñan en los cursillos. «Hay que acostumbrarse a frenar soltando el acelerador, porque cuando lo haces el coche se desliza sin consumir ni una gota de combustible». Ese principio es también fundamental a la hora de aprovechar las inercias cuando se recorren calles ligeramente descendentes.
7- Moderar la velocidad. Hay que hacerse a la idea de que la resistencia aerodinámica hace que el consumo se dispare a medida que crece la velocidad, así que para una conducción económica lo primero es no correr.
8- Evitar cargas innecesarias en el vehículo y elementos exteriores en el vehículo que modifiquen la resistencia aerodinámica
9- No abusar del aire acondicionado o climatizador
10- Ahorrar en el repostaje
Aprovechar las tarjetas de descuento de las gasolineras. En los hipermercados se ahorra hasta un 8% pero ¡ojo!, lo ahorrado aparece en un cupón trimestral para comprar en el mismo «hiper». Hay tarjetas de crédito que permiten ahorrar repostando en gasolineras de «toda la vida», y algunas regalan el lavado con cada ticket de más de 35 euros, lo que supone un ahorro de entre 3 y 5 euros. También ayuda repostar cuando entra la reserva y llenar a tope. Ahorraremos tiempo, trayectos y, por tanto, dinero.
11- Cambie de coche
Puede parecer una contradicción, pero comprar un coche nuevo supone un ahorro importante si el suyo ya tiene unos años. Cualquier modelo nuevo consume entre 1 litro y litro y medio menos cada cien kilómetros que su antecesor. Además si su coche tiene entre 6 y 8 años está en el mejor momento de su depreciación y se lo pagarán de forma razonable. Ahorrará en averías y, con las nuevas ofertas de financiación, puede sacar su coche financiado al 0%.
12- Busque un buen seguro
Compare para tener un seguro más barato, aunque sin reducir coberturas. Con todo esto podemos reducir el coste del uso del coche de una manera importante y seguir usándolo habitualmente.
GRÁFICO RESUMEN CON LOS PUNTOS CLAVE PARA AHORRAR GASOLINA


